Un policía fue suspendido 10 días por gritar un gol de Estudiantes en la cancha
Un policía fue suspendido 10 días por gritar un gol de Estudiantes en la cancha
Lo confirmó el capitán Adrián Castelli, quien el sábado estuvo a cargo del operativo en el estadio de Lanus
Un policía bonaerense fue suspendido por diez días por festejar el tercer gol de Estudiantes de La Plata ante Lanús, mientras estaba afectado al operativo de seguridad de ese partido, disputado el sábado.
Así lo confirmó el titular de la comisaría segunda de Lanús, capitán Adrián Castelli, quien explicó que él personalmente llegó hasta el lugar donde estaba asignado el oficial y, tras retirarlo del estadio, le impuso la suspensión por actitudes impropias a sus funciones.
El policía sancionado es un oficial que integra la Brigada de Infantería de La Plata. Todo se desencadenó cuando se enfrentaron Lanús y Estudiantes de La Plata en el estadio del primero por la décima fecha del Torneo Apertura. La actitud del policía molestó a los simpatizantes de Lanús que se encontraban cerca y que le arrojaron cuanto tenían al alcance de sus manos.
"La calma renació cuando me acerque al oficial y lo retiré del lugar para luego imponerle los diez días de suspensión, sin goce de haberes", contó Castelli.
Un policía bonaerense fue suspendido por diez días por festejar el tercer gol de Estudiantes de La Plata ante Lanús, mientras estaba afectado al operativo de seguridad de ese partido, disputado el sábado.
Así lo confirmó el titular de la comisaría segunda de Lanús, capitán Adrián Castelli, quien explicó que él personalmente llegó hasta el lugar donde estaba asignado el oficial y, tras retirarlo del estadio, le impuso la suspensión por actitudes impropias a sus funciones.
El policía sancionado es un oficial que integra la Brigada de Infantería de La Plata. Todo se desencadenó cuando se enfrentaron Lanús y Estudiantes de La Plata en el estadio del primero por la décima fecha del Torneo Apertura. La actitud del policía molestó a los simpatizantes de Lanús que se encontraban cerca y que le arrojaron cuanto tenían al alcance de sus manos.
"La calma renació cuando me acerque al oficial y lo retiré del lugar para luego imponerle los diez días de suspensión, sin goce de haberes", contó Castelli.
