mexico86

Sunday, July 16, 2006

Hambre

Antes de la final que disputaron Italia y Francia la semana pasada, Marcello Lippi, el técnico de la selección "azurra", dijo que iba a ganar el que tuviera más hambre. Como todos saben, ganaron los italianos, que fueron indudablemente unos tipos que demostraron tener mucha hambre para ganar y poca, pero muy poca generosidad con el espectador. Menotti diría: Italia es un equipo que niega todo y no propone nada, que solamente destruye. Parece que hoy en día esto te alcanza. Años atrás no era así. Mi viejo me contaba con alegría una anécdota, para mí, paradigmática: "minutos antes de la final del 70 en México -me decía sonriendo- escuché en la radio argentina una entrevista a Pachamé; le preguntaron qué equipo iba a ganar en su opinión y el pincha rata respodió que iba a ganar Italia porque eran más trabajadores". Mi viejo me decía siempre que en ese momento pensó que Pachamé estaba loco, porque Brasil tenía un equipazo, de esos soñados, y que iba a ganarle a Italia y con baile, por más que los italianos fueran perros de presa y tuvieran toda el hambre que quisieran. Así recuerda Eduardo Galeano esa final: "Brasil apabulló a Italia 4 a 1. La prensa inglesa comentó: «Debería estar prohibido un fútbol tan bello». El último gol se recuerda de pie: la pelota pasó por todo Brasil, la tocaron los once, y por fin Pelé la puso en bandeja, sin mirar, para que rematara Carlos Alberto, que venía en tromba". Claro, también fue notable en ese mundial que Beckenbauer jugó con un brazo atado, batiéndose hasta el último minuto, y que Tostão, recién operado de un ojo, "jugó a pie firme todos los partidos", como lo recuerda el mismo Galeano. Pero esto quedaba por entonces en un segundo plano luego de ver "el arte" del Brasil campeón. Tiene razón Galeano: en el último mundial europeo "los artistas dejaron lugar a los levantadores de pesas y a los corredores olímpicos, que al pasar pateaban una pelota o un rival". Y lo que nos quedó es justamente hambre, pero de buen fútbol.

Monday, July 10, 2006

zizu


Locura. Locura porque no penso en nada, no evaluo costos ni lealtades, ni codigos. Locura porque no calculo las consecuencias y porque actuo definitivamente fuera del grupo anti Le Pen que lo adoraba, su seleccion llena de negros, marroquinos, argelinos, perifericos, ex esclavos. Los dejo solos, a ellos y a quienes lo querian como ejemplo lindo y de Playstation, se hastio y se fue caminado bajito, sin sonrisa, sin llanto.
Zidane sabia que tenia 68 camaras filmandolo, que lo veian en Nueva Zelanda y en Malasia, sabia que no quedaria impune y que no quedaria impune en su ultimo partido, el mas importante, el mas visto, el mas esperado. Locura del diez porque no evito la punicion inexorable escondiendose, porque no intento el golpe disimulado, locura porque decidio, aun quizas sin decidirlo, que las palabras, o lo que haya sido que le habia hecho el "jodido" de Materazzi, merecia una cuernada en la mitad del estomomago y el corazon, y que el resto, sea lo que sea, no importaba. Como un tipo romantico que se importa por su originalidad, que no la negocia porque si la negocia se negocia a el mismo, como un perdido que encuentra su centro en la individualidad genial y no en la generalidad que se acomoda a la norma, se fue como llego, unico, fiel a lo que tenia ganas de hacer, sea una pisada, picar la pelota en un penal o un cabezazo en el pecho de un vulgar provocador . No pidio discupas en cancha, no pidio clemencia a nadie, hoy quedo como el malo, manana quedara como el bueno, poco le importara. Hizo lo suyo, lo que sentia, y basta, no siempre el show debe continuar infinitamente.

Italia campeón del mundo 2006: un equipo no tan lindo para ver

Pocos minutos después de que terminara el partido por octavos de final entre Italia y Australia, el volante defensivo de la selección europea, Rino Gennaro Gattuso, le concedió una entrevista a la Rai. Italia había ganado con un penal que le regaló el árbitro al minuto 92° de un partido horrible, uno de los peores jugados y de los más aburridos que vi en este mundial. Gattuso se sentó en uno de esos mini-estudios televisivos que se arman dentro de los estadios para estas entrevistas. Después de responder a varias preguntas insulsas de enviados especiales y destacados ex jugadores italianos devenidos comentadores, el conductor de la transmisión, en directo desde Roma, se desahogó: "Gattuso, pero Italia, ¿a qué juega?" -le preguntó sin titubear al jugador. Gattuso, con admirable honestidad, le respondió: "Bueno, nosotros no somos un equipo lindo para ver, pero somos un equipo duro". Italia venía de ganarle justamente a Ghana, de empatar con Estados Unidos en otro de los partidos más feos del mundial y de ganarle a República Checa jugando tan mal y dando un espectáculo tan aburrido como en el partido con los yankees. Es muy difícil que un periodista o un comentador italiano critique a su selección, pero considerando los equipos tan flojos que Italia había enfrentado y, sin embargo, lo feo que estaba jugando, la pregunta de aquel conductor televisivo era, al mismo tiempo, original y lógica. En los cuartos le ganaría tres a cero a Crocia: un "equipo chico", que por primera vez participaba en un mundial y que estaba resignado a perder (en todo caso, ya había hecho un excelente papel llegando hasta los cuartos). En la semifinal se impondría ante Alemania en los minutos finales del segundo suplementario con dos golazos, pero antes, durante el tiempo regular que terminó cero a cero, se había salvado en dos o tres ocasiones gracias a una gran actuación del arquero Buffon y del primer marcardor central, Fabio Cannavaro, capitán y emblema de esa formación nacional. Ayer, le ganó a Francia por penales, y otra vez las figuras fueron Buffon y Cannavaro. Estos dos jugadores de Italia, su arquero y su primer marcador central, seguramente serán elegidos en el ranking de la Fifa como los mejores del mundial, al menos en sus respectivos puestos, además de ser los jugadores más ovacionados por los hinchas de esa selección, junto al mencionado Gattuso, lo cual nos habla muy claro de las características del equipo que acaba de ganar el mundial. Ahora bien, más allá de todo esto, Italia es el justo campeón del mundo, nadie puede discutirlo ni negarlo. Pero no me pidan que aplauda de pie: a mí me gusta el "fútbol bonito".

Thursday, July 06, 2006

6 tristezas


...tenia la pelota Bonano. Noche, cancha a medio llenar, mitad de campeonato. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, que importa, nadie los cuenta los segundos de la pelota en la mano. No, el juez por unica vez en mi vida visto, pita desde la mitad de la cancha, corre prepotente sobre el area de la Brown, le toma la pelota al insipido Tito Bonano y le marca el tiro libre dentro del area. Patea Tilger, la clava en el angulo como Maradona contra la Juventus, y River pierde puntos fuertes. El juez era nuestro Elizondo, que a falta de Messi, estara en la final del mundial. Que tristeza ponerse contento por tan poco, nos, a veces somos tristes.

Tuesday, July 04, 2006

abstinencia


Despues de las derrotas, las que duelen en serio, se impone una abstinencia, verbal y fisica de futbol. Despues de los penales algun alean me intento dar la mano y algun italiano me intento decir qe el equipo era bueno. Me fui en bicicleta, llegue a casa y me quede dormido mientras Italia jugaba su partido. Solo me puse contento con el partido de Francia, porque aun en la abstinencia, el dolor de los otros a veces calma el propio. Somos bajos, mala gente, pero es por suerte solo futbol.